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Nuestro comienzo con el chihuahua Nuestras razas siempre han sido el Alano Español y el Bulldog Francés; cada una ocupando parcelas bien distintas: el Alano como perro de trabajo y el Bulldog Francés como arquitectura de una morfología y un carácter singular como perro de compañía (ver entorno). Aunque no era nuestra intención diversificar nuestra selección con otras razas, -pues concebimos la crianza como especialización más que diversificación- aparece en escena de forma fortuita este tercer protagonista, y vimos que contaba con buenas razones a su favor para hacerse un huequito en nuestra familia canina sin desvirtuar nuestra selección: su reducido tamaño y cómodo manejo !!! |
| Todo comenzó en el año 2003, cuando una preciosa cachorrita del afijo “Pinecan” conquistó a nuestra familia con su simpatía y “saber estar”. Poco después nos ofrecieron una joven y apuesta chihuahua a cambio de una de nuestras cachorras de Frenchi y sin darnos cuentas nos vimos envueltos en el hechizo de estos pequeñitos. Decidimos que de involucrarnos, debíamos hacerlo bajo los mismos criterios de selección y calidad con que veníamos haciéndolo con alanos y frenchies (ver palmarés Alanos y palmarés Bulldog Frances) . Planificamos los primeros cruces con un diminuto “Dany-Boy de Gigantes de Palma” (hijo directo de Campeones de España) y con un precioso “Beni Quini”; hijo de “Rex del Arlejo” y avalado con varios primeros puestos en Exposiciones además de alguna aparición en Televisión Española representando a su raza. De estos cruces seleccionaríamos lo mejor para nosotros y a partir de ahí nos propusimos adquirir un macho de calidad que nos permitiera mejorar y adentrarnos en la competición. Si algo teníamos clarísimo era que nuestro macho debía tener mucha calidad morfológica y genética. También sabíamos que chihuahuas de mucha calidad hay pocos y que por tanto tendríamos que ser pacientes. En este periplo tuvimos la suerte de contactar con Pascual, del afijo “Portus”, quien no tenía ningún interés en deshacerse de “Portus Freeway” dada la calidad que iba vislumbrando a sus tres meses. ¡¡¡ Eso era precisamente lo que nosotros buscábamos!!! Nuestra ilusión y compromiso de mover al pequeño “Freeway” por exposiciones, y el hecho de que su criador ya contaba con su genética (padres; hermanos; etc.,) propició seguramente que “Portus Freeway” acabara formando parte de nuestra familia de chihuahuas que a continuación os presentamos: | |